Muchos hablan de una Iglesia anacrónica o cerrada sin conocer a fondo los temas. La semana pasada (en medio del alboroto político y pirotécnico de las retenciones) la Comisión Episcopal Argentina emitió un documento que refiere a la Ley Nacional 26.150 sancionada en octubre de 2006, la cual fue reglamentada recientemente.
En este documento, que puede ser consultado en la página de la la C.E.A., detalla algunos puntos a tener en cuenta, que por tratarse de una ley impulsada por el Ejecutivo, el mismo que promueve el aborto y el preservativo como único medio para prevenir el SIDA, conviene que cada padre católico vigile la información que le bajan en el colegio a sus hijos.
Todos sabemos que los niños y adolescentes necesitan recibir educación sexual en el colegio. Pero es necesario que el tema se aborde desde una mirada humana, no tan "científica", donde el punto de partida sea el amor y la familia.
De nada sirve quejarnos por las muertes de madres-adolescentes por abortos mal hechos si no comenzamos por enseñarle a nuestros hijos el valor de la vida. No es verdad, como dicen, que en la gente más humilde se producen más casos de aborto que en los que tienen acceso a una "atención digna" (lejos de la dignidad humana se encuentra la interrupción voluntaria de la vida).
Recorriendo varios barrios del conurbano bonaerense (en el cual vivo y trabajo) pude comprobar que hay muchas mamás adolescentes y casi a ninguna se le cruzó el pensamiento del aborto. Charlarlo con sus padres tampoco fue tan traumático, la sociedad más humilde parecería tener menos prejuicios para aceptar esto. ¡Claro que les falta educación!, formar una familia sin pensarlo es muy difícil y precario. Pero debemos centrar la discusión en otro lado no enseñar a evitar embarazos porque resulte más barato abortar que atender a los niños en un centro de salud gratuitamente. De pronto el discurso que usan parece carente de fundamento. Más aún, parecería ser que la política es control de natalidad a partir del aborto mucho más que formando familias de bien con una procreación responsable y amada (¡y no dije deseada!).
Alentar a una sexualidad libre y "cuidada con preservativos" solo disminuye la cantidad de embarazos. Legalizar el aborto sólo puede contribuir a aumentarlos, ya que a ellos acceden mucho más los jóvenes de clases un poco más acomodadas y que consideran que tener un hijo es un obstáculo para sus vidas, según termina transmitiendo el mensaje de la sociedad en que nos encontramos inmersos.
Los invito a leer el documento (al cual pueden acceder tocando el título de esta nota). Como padres y primeros educadores de nuestros hijos, tenemos la obligación (no el derecho) de educarlos rescatando los valores cristianos y por sobre todo, el amor.
Esta sociedad ordenada a lo físico y lo estético está compuesta por hombres y mujeres que no se animan a mirar para adentro. Es nuestro deber revertir esta situación.
domingo, 22 de junio de 2008
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2 comentarios:
Dificil tema...
Creo que no hay razón que pueda estar en contra de lo que estableces como base de educacion sexual: Amor, Familia, Vida.
Realmente estamos cansados de escuchar en la tele, en la calle y en todos lados donde uno va, la frialdad con la que se habla de "abortar"...Pero más cansados debemos estar de tener los brazos cruzados esperando que algo pase, que alguien lo solucione, que los "equivocados" entiendan que están "equivocados". Pero cómo ???
Empezando de a Uno... Desde los chiquitos que conocemos, sobrinitos, alumnos, hijos... De ahí para arriba. Bueno me parece a mí, los más formados podrán hacer grandes debates sobre estos temas y darnos a nosotros los pequeños nuevas armas para pelear contra la muerte. Bueno Un Abrazo Kari !
AHHH VISTE QUE ENTRÉ !!!
Otra cosa... Pone la pagina donde esta el documento del episcopado
Gracias
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